| Cójase
a una payasa, de nombre Pepa Plana, y póngasela a esperar
el regreso de un marido que acaba de abandonar el hogar conyugal
para irse a la guerra. Démosle, a guisa de distracción,
una máquina de coser y el hilo suficiente para que con
sus labores pueda olvidar sus penas y hacernos olvidar de paso
a nosotros las nuestras. Pues bien: el resultado es un jocoso
remake de la Guerra de Troya, con sus naves, sus ciudadelas, sus
heroicos guerreros, y, cómo no, el famosísimo caballo
que dio la victoria a las tropas de Ulises.
Mercedes
Abad |
|
|
| Payasa |
Pepa
Plana |
| Asesoramiento
Magia |
Màgic
Lari |
| Música
Original |
Lluís
Cartes |
| Vestuario |
Rosa
Solé |
| Atretzzo |
Oriol
Blanchar i Xavier Garcia |
| Iluminación |
Jordi
Longueras |
| Fotografia |
Joan
Sánchez |
| Producción |
La
Vaca Flaca |
| Ayudante
de Dirección |
Aina
Tur |
| Adaptación
Payasa |
Joan
Busquets |
| Idea
Original |
Pepa
Plana |
| Dirección |
NOLA
RAE |
| La
prensa ha dicho: |
|
Ahí
está Pepa Plana, aunque aún no la veamos, la payasa
de corazón púrpura y grandes zapatones, que comienza
a conquistarnos, aun antes de que la luz se encienda, con un
solo suspiro. Y sí, es imposible no dejarse conquistar
por ella, no terminar absolutamente entregado a su enorme poder
comunicativo, ante su brillante capacidad para medir los tiempos
de los gags, saber escuchar el latido de la sala y hacer que
el espectáculo respire acompasado con él.
|
| Joaquín
Melguizo, Heraldo de Aragón, 5 Diciembre 2009. |
|
Si el entrenador de
los All Blacks, la selección nacional de rugby de Nueva
Zelanda, llegara a ver a Pepa Plana en acción la ficharía
ipso facto. Conocida por su capacidad de transformarse
en varios personajes con solo variar el gesto, la actriz lleva
esa habilidad camaleónica hasta el extremo en Penélope.
Pepa es la payasa menuda y coqueta, pero también es la
Penélope que se rebela contra el destino que le asignó
Homero.
|
| Gemma
Tramullas, El Periódico, 30 Abril 2010 |
|
Hay en este espectáculo
un montón de ideas brillantes, originales y aparentemente
sencillas, pero hay también mucho trabajo y, sobretodo
hay el talento de Pepa Plana, una payasa tierna y traviesa que
nos ofrece la versión más divertida del viaje
de Ulises, pero también de la espera de Penélope
que se haya representado nunca. Gran Pepa Plana.
|
| Dani
Chicano, El Punt, 13 Abril 2010 |
|
A Pepa Plana se le
ha de reconocer, además de haber sido pionera, la eficaz
empatía del personaje y la valentía artística
demostrada en retos solitarios como De Pe a Pa, Giulietta,
Hatzàrdia y ahora esta inteligente revisitación
de la epopeya homérica. En Penélope la
payasa juega con el espacio, el tiempo y el simbolismo y el
contrasimbolismo de los contenidos. Plana tiene un magnífico
territorio por recorrer y su carácter de esponja vaticina
lo mejor.
|
| Jordi
Jané, Avui, 30 Abril 2010 |
|
Si Penélope,
la esposa de Ulises, ha estado siempre eclipsada por la fama
de su marido, en Penélope ella es la gran heroína,
la mujer que mueve los hilos literalmente- de la guerra de
Troya y la lúcida estratega que sugiere la construcción
de un caballo de madera para conquistar la legendaria ciudad.
El hábil juego con e público o escenas como la
batalla tras las murallas de la ciudad sitiada certifican el
carisma de Plana y el innegable interés de la propuesta.
Pepa Plana mima los detalles.
|
| Came
Tierz, Time Out, 06 Mayo 2010 |
|
Penélope
es un prodigio de mímica delicada y sarcástica,
de complicidad con el público y de introspección
de la artista con su trabajo creativo, de realismo la vida
física de objetos y utensilios - y fantasía -
los pocos y muy efectivos números de ilusionismo. Con
su nariz roja de payasa Pepa Plana reivindica el humor inteligente
en el que cada sonrisa va acompañada de una reflexión.
|
| Antonio
J. Navarro, Guía del Ocio, 07 Mayo 2010 |
Descargad
(pdf) Aquí
|
|